Windows proporciona tres maneras principales de compartir archivos directamente desde su equipo: El uso compartido de carpetas públicas, el uso compartido de carpetas individuales y grupos en el hogar.
La ventaja de la carpeta pública es la simplicidad. Todos los equipos que ejecutan Windows tienen carpetas públicas. Cualquier persona que tenga una cuenta de usuario y contraseña en un equipo puede tener acceso a las carpetas públicas. ¿Cuáles son las desventajas? Precisamente eso. Cualquier persona tiene acceso.
Si desea tener un mayor control sobre quién puede tener acceso a un archivo o carpeta en particular, puede compartir simplemente ese archivo o carpeta. Este tipo de uso compartido requiere mucho más esfuerzo de configuración, pero se puede controlar específicamente quién puede ver o modificar los archivos o carpetas. Con este método, no es necesario dedicar tiempo a copiar o a mover archivos, puede compartirlos desde cualquier lugar del equipo.
La forma más fácil de compartir archivos en una red doméstica consiste en crear o unirse a un grupo en el hogar. Un grupo en el hogar es un conjunto de equipos que comparten imágenes, música, vídeos, documentos e incluso impresoras. Es necesario que los equipos ejecuten Windows 7 para poder participar en un grupo en el hogar.
Para obtener más información acerca de cada opción, vea Aspectos básicos del uso compartido de archivos.