Las apps procedentes de la Tienda Windows no ralentizan el equipo, por lo que no es necesario cerrarlas para incrementar el rendimiento. Cuando no estés usando una de esas apps, Windows la guardará en segundo plano y, en última instancia, acabará cerrándola si no la usas. Si deseas cerrar una app de la Tienda Windows, arrástrala fuera de la parte inferior de la pantalla. (Con un mouse, haz clic en la parte superior de la app y arrástrala).
Para cerrar una app en el Administrador de tareas, presiona y mantén presionada la app o haz clic en ella con el botón derecho y, a continuación, pulsa o haz clic en Finalizar tarea.