Si deseas conectarte a Internet tendrás que contratar una cuenta a un proveedor de servicios de Internet (ISP). Contratar una cuenta de un ISP es igual que contratar el servicio telefónico u otros servicios públicos. Normalmente, los ISP son compañías telefónicas (para conexiones ADSL o de fibra óptica), de telefonía móvil (para banda ancha móvil) o de servicios de TV (para conexiones de cable o de satélite).
También necesitarás hardware. Para conexiones de banda ancha, como ADSL, fibra óptica o cable, es necesario un módem de banda ancha. Lo más probable es que venga incluido con el hardware inicial del ISP cuando contrates una cuenta de banda ancha. Si prefieres la banda ancha móvil, necesitarás una tarjeta SIM o de datos externa para el equipo.