Si pasas mucho tiempo con tu equipo, seguramente querrás que refleje tu manera de ser y tus gustos. Siéntete como en casa en la pantalla de Inicio, y adáptala a tus preferencias. Crea iconos de tus contactos o sitios favoritos de Internet y colócalos donde prefieras, o bien agrupa iconos similares. Ancla tus aplicaciones favoritas a la pantalla Inicio, y retira las que uses con menos frecuencia. Incluso podrás cambiar el fondo y el color de la pantalla de Inicio para ponerla a tono con tu estado de ánimo.
Con Windows, tu PC es como tú quieres.