La suspensión es un estado de ahorro de energía. Guarda todos los documentos y programas abiertos, y permite al equipo reanudar rápidamente el funcionamiento pleno (normalmente en tan solo unos segundos) cuando se desea empezar a trabajar de nuevo. Poner el equipo en estado de suspensión es como poner en pausa un reproductor de DVD: el equipo detiene inmediatamente todo lo que está haciendo y está preparado para empezar de nuevo cuando el usuario desee seguir trabajando.
Para poner el equipo en estado de suspensión, haga clic en el botón
de encendido en el menú
Inicio o haga clic en la flecha situada junto al botón
Bloquear

.
La opción Suspender se encuentra en el menú Bloquear
Por lo general, puede poner un equipo portátil en estado de suspensión si cierra la tapa. Algunos equipos también tienen un botón de suspensión físico en la carcasa, el cual suele encontrarse cerca del interruptor de alimentación.
En función de la configuración de administración de energía de su equipo, es posible que este entre en modo de suspensión automáticamente una vez transcurrido un período de inactividad para ahorrar energía. Para ajustar esta configuración, vea Cambiar, crear o eliminar un plan (esquema) de energía.
Mientras el equipo está suspendido, es posible que las luces del hardware cambien de color o brillen intermitentemente. Esto es normal.
En la mayoría de los equipos, puede reanudar el trabajo presionando el botón de encendido. No obstante, no todos los equipos son iguales. Tal vez pueda reactivar el equipo presionando alguna tecla del teclado, haciendo clic con el mouse o abriendo la tapa del equipo portátil. Consulte la documentación que acompaña al equipo o vaya al sitio web del fabricante.