Apagado correcto del equipo
Cuando haya terminado de usar el equipo, es importante que lo apague correctamente, no solo para ahorrar energía, sino también para asegurarse de proteger el equipo y de que ha guardado los datos. Hay tres maneras de apagar el equipo: presionar el botón de encendido del equipo, usar el botón Apagar del menú Inicio (a veces llamado Botón de encendido) y, si tiene un equipo portátil, cerrar la tapa.
Uso del botón Apagar del menú Inicio
Para apagar el equipo con el menú Inicio, haga clic en el botón
Inicio
y, a continuación, en la esquina inferior derecha de este menú, haga clic en
Apagar.
Al hacer clic en Apagar, el equipo cierra todos los programas abiertos junto con Windows y, a continuación, se apagan por completo el equipo y la pantalla. Puesto que al apagar el equipo no se guarda el trabajo, debe guardar los archivos primero.
Haga clic en la flecha situada junto al botón Apagar para ver más opciones.
De forma predeterminada, el botón Apagar apaga el equipo. Pero puede cambiar la acción que se realiza al hacer clic en dicho botón.
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Para abrir Propiedades de la barra de tareas y del menú Inicio, haga clic en el botón Inicio
, en Panel de control, en Apariencia y personalización y, a continuación, en Barra de tareas y menú Inicio.
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Haga clic en la ficha Menú Inicio.
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En la lista Acción del botón de encendido, haga clic en un elemento y, a continuación, haga clic en Aceptar.
Existe otra forma que el botón Apagar puede adquirir. Si configuró el equipo para que reciba actualizaciones automáticamente y estas están listas para instalarse, el botón Apagar tendrá la apariencia siguiente:
Botón Apagar (instalar actualizaciones y apagar)
En este caso, si hace clic en el botón Apagar, Windows instala las actualizaciones y, a continuación, apaga el equipo.
Uso de la suspensión
Puede colocar el equipo en modo de suspensión en vez de apagarlo. Si suspende el equipo, la pantalla se apaga y el ventilador del equipo suele detenerse. Normalmente, la luz situada fuera de la caja del equipo parpadea o cambia a amarillo para indicar que el equipo está en el modo de suspensión. El proceso completo dura solo unos segundos.
Dado que Windows recuerda las tareas que se estaban realizando, no es necesario cerrar los programas y los archivos antes de cambiar el equipo al modo de suspensión. No obstante, se recomienda guardar el trabajo antes de cambiar el equipo al modo de bajo consumo. La próxima vez que encienda el equipo (y escriba la contraseña, si es necesario), la pantalla tendrá la misma apariencia que cuando apagó el equipo.
Para activar el equipo, presione el botón de encendido situado en la caja del equipo. Puesto que no es necesario que espere a que Windows se inicie, el equipo se activa en unos segundos y puede reanudar el trabajo casi inmediatamente.
Nota
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Mientras el equipo está en el modo de suspensión, consume muy poca energía para mantener el trabajo en la memoria. Si usa un equipo portátil, no se preocupe, ya que la batería no se agotará. Cuando el equipo ha estado en el modo de suspensión durante varias horas o si la batería se está agotando, el trabajo se guarda en el disco duro y, a continuación, el equipo se apaga por completo sin gastar energía.
Cuándo apagar el equipo
Aunque la forma más rápida de apagar el equipo es cambiarlo al modo de suspensión, lo cual es la mejor opción para reanudar el trabajo rápidamente, en determinadas situaciones es necesario apagar el equipo:
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Cuando se agrega o actualiza el hardware del equipo, por ejemplo, si se instala la memoria, un disco duro, una tarjeta de audio o una tarjeta de vídeo. Apague el equipo y, a continuación, desconéctelo de la fuente de alimentación antes de continuar con la actualización.
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Cuando agrega una impresora, un monitor, una unidad externa u otro dispositivo de hardware que no está conectado a un USB o un puerto IEEE 1394 del equipo. Apague el equipo antes de conectar el dispositivo.
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