Como escritora, no paso mucho tiempo delante de una audiencia. Pero en aquellas raras ocasiones en que las que tengo que hacer una presentación, la configuración es tan rápida que apenas me queda tiempo para sentir miedo escénico. Lo primero de todo: suspender y reanudar el equipo es igualmente rápido. Abro mi portátil, hago clic y ahí está todo lo que necesito. Incluso mis conexiones están configuradas automáticamente. Cuando termino, cierro la tapa. Así de sencillo.
Windows 7 me ayuda también a crear presentaciones fácilmente al liberarme de tener que pelear con distintas configuraciones. El Centro de movilidad de Windows me asegura que mi PC no se ponga en modo de suspensión ni muestre notificaciones en medio de la presentación. Cuando lo abras, verás todas las configuraciones que tal vez tengas que cambiar cuando te desplaces. En primer lugar, en el icono Configuración de presentación*, hago clic en Activar. Después, conecto el proyector y, en el icono Pantalla externa, hago clic en Conectar pantalla para cambiar la configuración de mi pantalla. Ya está. Estoy conectada al proyector.
*Necesitas Windows 7 Professional o Windows 7 Ultimate para cambiar la configuración de las presentaciones.